Compañeros de vuelo...

lunes, 2 de julio de 2018

Cuando se detenga el tiempo


Cuando se detenga el tiempo en tu bucólica voz,
aroma a invierno
cauce seco
ausencia escondida
surcos sabios de vida.
Cuando el peñasco dorado de tu alma
se recueste sobre el mar,
horizonte indivisible
simbiosis de esmeraldas y añiles
caprichoso vapor de agua púrpura.
Cuando tu instrumento toque las más dulce melodía
y se hagan tuyas a pesar de estar desnuda
y te vistan en la incesante danza del viento,
Se teñirán de amarillos mis mañanas
olerá a fresias y a jazmines
tú espíritu penetrará el mío,
extasiado
libre,
sincero
y reinará la paz,
transgresora
ardiente
fértil
y celosamente resguardada
la esperanza,
el tesoro más grande del mundo...
Sonreirá!

miércoles, 6 de junio de 2018

"Secuestré (tiempo), qué ilusa!
el reloj oprime las horas...
mis ojos, te madrugan...
mi boca queda muda.
Escuchas el silencio?
Recuerdas haber pasado noches,
pateando lunas?
...Y hoy, soñando soles
voy amarrando estrellas
a mi esqueleto, que me acuna..."

viernes, 18 de mayo de 2018

Insistí en pensar que había años vacíos, huecos de recuerdos.
Calles sin números y con ausencias. Casas deshabitadas de cariño.
El aire tropezaba con gritos ahogados, aquello era tan normal que apabullaba.
Al silencio lo arrastraba el viento y lo hacía cómplice de su ímpetu. Las noches ventosas eran así, miedosas, vidriosas.
La distancia entre su casa y la mía asustaba de lo agujereada que estaba; la luna se había perdido en el firmamento y no había más luz que la de sus ojos, éramos sigilosos para no desentonar pues la oscuridad nos mordía los talones.
Los acertijos que nos dejaba la soledad eran necesarios, la tristeza ovillada a los huesos no podía prometer sonrisas; había que vencer al rival más difícil, al de la cabeza.
Así era aquel pueblito casi sin nombre, pueblito fantasma; lo había matado la indiferencia. La traza de la ruta lo había sentenciado al olvido, pero hoy era refugio y escondite del viento y sus historias fantásticas.
La paredes traspiraban memorias de mesetas recortadas por alambres de púa. Los techos nos dejaban ver trocitos de cielo.
Ese verano, el calor no cedía, de noche aún se hacía difícil respirar.
Continuará [Historias del viento- Pueblito fantasma- Bárbara Himmel]

jueves, 17 de mayo de 2018

"No era la melancolía
la que atiborrada de sueños sufría.
Era la alegría,
que habiendo fracasado en ésta vida
se había inmolado

en la mansedumbre de los desafíos inconclusos,
en la distancia que se apega a los besos como escalofríos,
a los otoños de ocres abayados
pero sin lágrimas,
por las mañanas,
del rocío..."

Bárbara Himmel(C)2012

viernes, 12 de enero de 2018

Devaneos que tus ojos me sugieren...
licencias que tu boca me provoca...
silencios que alientan a mi cuerpo
a quebrar las sombras que tu alma evoca.

viernes, 21 de julio de 2017

Esa parte de tu ser que no encaja en ti...
Esa parte no errónea, ni siquiera inconclusa que se manifiesta de tantas maneras,
Esa parte que sufre, pero con fortaleza continúa...
Esa parte que acepta que todo sucede por alguna razón,
Esa parte que a ti, en ocasiones no gusta;

Esa parte que hace feliz al otro, cualquiera él o ella sean...
Esa parte que no se permite equivocar, pero equivoca y acepta de todas maneras...
Esa parte que crees tú no encaja en ti, es lo que te hace ser Tú.

 
BárbaraHimmel©2016

miércoles, 5 de abril de 2017

#FUERZACOMODORO De barro somos.

De barro somos. Todo se hace a pulmón

Tengo los puños cargados de impotencia, de lodo, de barro, de triste tristeza, de angustia, miseria y desolación.
Tengo los ojos de agua de lluvia que rebalsan de penas de turbia ilusión.
Tengo la esperanza pendiendo de un hilo que escucha lamentos sin atención.
Pero tengo la ávida solidaridad de la gente, que se arremanga y resiste, ante tal situación.
Tengo la vista perdida, lo que era Laprida y lo que el mar se llevó, de casas y coches la lid no esta perdida, pues por milagro ninguna vida arrancó.
Cruel realidad que vivís Comodoro, relegada hasta el lodo en ésta ardua misión.
Oronda te erguías de frente al Atlántico y de espaldas a un Chenque que no resistió.
Ausencias agudas y falencias dormidas;
La pujanza oprimida, te destruyó.
Nunca te quise tanto viento, cómo aquella mañana en que tu alma sopló.
#fuerzacomodoro
©Bárbara Himmel 2017