Compañeros de vuelo...

lunes, 2 de septiembre de 2013

La lágrima.

El sol le ha tomado por sorpresa
ha encandilado sus pupilas,
un destello reclama
su última lágrima,
se desvanece estéril
sobre su mejilla,
pero no acaba,
excelsa irrumpe
sobre el hoyuelo

de su sonrisa,
la recorre, le habla,
le suplica
y así como por arte de magia
roza la comisura de sus labios,
los saborea
los asume suyos,
y desembarca en la boca,
oronda,
porque ahora
todo es alegría.
Intuye que ya no hay fracaso.
Sólo está llorando 
la miel de la vida.