Compañeros de vuelo...

martes, 27 de septiembre de 2016

COCHE 86 (Cap. 6), Asoman verdades.


Un suplicio que era inevitable, así como el paso del tiempo.
Los días, parecían noches.
Las noches, parecían días.
Su cuerpo era tristeza de hilo blanco.
Sus ojos se habían perdido en los de él, y nunca habían regresado.
Sonrisas usaba, de vez en cuando, eran las del año pasado.
Sus labios ajados, y un rouge vencido y pálido.
Entornaba los párpados para buscarlo, y su boca pronunciaba su nombre en silencio sin pensarlo.
Para él, no era distinto, aunque ella no lo supiera.
Leía y releía con cautela cada conversación que habían mantenido; decía que era preferible eso, porque las palabras se las lleva el viento, y lo escrito, escrito está. Con esa excusa se alimentaba de ella y se contenía para no llamarle.

Pensar que eran dos almas que se sentían felices juntas.
Pero, sí, siempre hay un pero.
Él se aferraba fuertemente a su foto; ella, estaba sola, pero él no,
y los preceptos que le marcaba la sociedad le hicieron ser fiel a los mandamientos que había asumido; sobre todo para no perder la posición social que con tan ventajoso casamiento había obtenido hacía más de una década.

Continuará.
Micros©Bárbara Himmel